Golf o futbol

Dice el clásico que la mayor victoria del diablo consiste en convencer a los hombres de que no existe. Y la mayor victoria de un ejercito es sembrar el desánimo y la duda en sus enemigos.

Que el barcelonismo y sus altavoces mediáticos reduzcan la realidad a los cuatro tópicos que les interesan es lógico y debe ser aceptado como parte de la estrategia habitual en la eterna guerra (deportiva, claro).

Pero cuando una parte de tu ejercito “compra” esos cuatro tópicos y esas deformaciones interesadas de la realidad y las hace propias, entonces corres un gravísimo riesgo. No recuerdo que forero contó por aquí la anécdota que le contaba su abuelo: Si tus opiniones coinciden con las de tu enemigo, es que tienes un problema.

Yo he rajado aquí, y en posts propios y ajenos contra los maulas que han ido minando el equipo desde Gravenssen, Emerson o Mahamadou. Últimamente he discrepado con somos sobre la utilidad de Kehdira o Coentrao.

Igualmente he criticado la actitud vital del Mal Oscuro Universal, sus enfrentamientos y desbarres, rematados con el ojicidio más famoso desde que Ulises cegó al Cíclope.

Pero, señores, por Dios. Una cosa es que el Mal Oscuro Universal guste de emplear algún troncomovil y otra es que haya plagado el equipo de zenutrios. Ahora va a resultar que Özil, Di Maria o el renacido Karim (obra exclusiva de él, le pese a quien le pese) son unos leñeros tuercebotas.

Una cosa es que contra el Barcelona hayamos acudido al estilo espartano en vez de a las florituras y otra que el Madrid se haya pasado un año dando patadas y dedazos, como algunos pretenden.

El Mal Oscuro Universal es desagradable, bocazas y “hunde la imagen y el señorío del club” como dicen, que simpáticos, los mismos que nos trataban de prepotentes y adjudicaban al franquismo todos nuestros títulos.
Y mira tú que casualidad, le ha ganado un título al equipo que inventó el fútbol, ha entrenado al pichichi de la liga y ha pasado de octavos de Champions por primera vez en ¡¡¡ 7 años !!!! donde, por cierto, no avanzó más porque la tierra es redonda y sin embargo se mueve.

Pero para una parte del madridismo (que incluye a Trueba y a El País), lo que queda es, cosa pintoresca, lo mismo que le queda de todo esto a Carazo, Santi Molla o al MD.

Curioso ¿no?